Me molesto con la Vida;
Pero a ella no le importa.
Me molesto porque quiere que haga,
lo que a ella se le antoja.
No puedo ir por donde quiero, y no se por que.
No puedo hacerlo y me esmero
Pero sé que no lo lograre.
Y así
me derrumbo,caigo,me detengo y le pregunto;
Que pasa?, por qué no,
Porque tus rumbos siempre son inciertos, inseguros,
Plagados de sombras.
Y esperando una respuesta,
Un susurro del viento me dice;
Soy la vida, no te quejes.
Nada de lo que dices hago,
Ni hare;
Yo solo paso, Yo solo estoy,
Mis rumbos son caminos abiertos,
Cada quien, cada cual,
Los transita a placer y a su acomodo,
Abre bien los ojos, no hay sombras, no hay lugares inhóspitos
Solo hay espacios abiertos,
Y si, si hay un gran desperfecto;
pero no está en mi.
No depende de mí eso que te detiene.
Eso que no te deja es tu propia esencia;
es tu condición humana que todo lo complica,
que todo lo cambia en ese absurdo afán de perfeccionismo mal entendido,
en esa carrera contra sabe que, contra sabe quién.
No tengo sombras, tampoco tengo respuestas,
Tengo tiempo, y no mucho, lo tengo todo,
Tengo paso libre a donde quieras, pero compréndelo bien;
Te tengo a ti, que no solo no ves, no escuchas, no entiendes;
También te obstruyes a ti y a los tuyos.
Abre los ojos y veras bien
La vida no te detiene;
tu obstáculo se llama: HOMBRE.
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